“We make her paint her face and dance
If she won't be a slave, we say that she don't love us
If she's real, we say she's trying to be a man
While putting her down, we pretend that she's above us”
Lennon (1972)
“Las fantasmagorías de la naturaleza pueden
promover los extravíos del libertinaje”.
Foucault (1985)
Este 8 de marzo se conmemora el día internacional de la mujer; galantes y caballerescos hombres correrán a celebrar con rosas y chocolates al segundo sexo, es la fiesta de la feminidad, del rosado, de la cada día más activa participación de la mujer en la sociedad globalizada y por qué no, de la hipocresía. En este día, vemos como se deja rezagada la pleitesía a la imagen mariana de la mujer y su imperativo social hacia la maternidad, (para eso hay otro día) para concentrarse en las demás características que le son inmanentes a su sexo, siempre con un ambiente festivo y de alegría por nuestra costilla mas apreciada.
Sin enfocarnos en lo cuestionable que resulta ser el carácter festivo de esta fecha, (debido a la violencia de género que de forma cotidiana afecta a las mujeres a través del insulto, la violación, el femicidio, la reducción a “cosa con tetas y culo” en la televisión, la gran diferencia de salario que existe con el hombre), el propósito de este articulo es dar a conocer la arbitrariedad en el concepto de mujer, con miras al debate sobre las sexualidades diversas y dinámicas.
- Biomedicina y Normalización de los cuerpos: designación y resignación.
La biomedicina ha distinguido clásicamente tres etapas o niveles de diferenciación sexual: el sexo genético, células XX o XY, el sexo gonadal (ovarios o testículos) y el sexo genital: vagina, vulva, pene, próstata, que quedan determinados en el periodo de gestación. Pero ¿Qué sucede cuando nos encontramos con problemas en esta definición, que ocurre cuando en alguna de estas etapas y por sobretodo en la etapa genital no es posible determinar el sexo de la persona, no es posible, en definitiva, encasillarla en el molde hombre/mujer?
La medicina recurre a la mutilación, se debe operar, extirpar, cortar, reconstruir, cercenar, toda una operación de ingeniería genética con el fin de dar a luz por segunda vez a la persona que necesita la sociedad. Entonces, estamos en presencia de dos nacimientos en aquellas personas que no se amoldan al sexo gonadal y/o sexual de hombre y mujer: el primero a través del parto y el segundo al salir de la fabrica biomédica de asignación de sexo “correcto y normal”.
Sin embargo, si aun habiendo pasado todas estas etapas de normalización sexual, la persona decide vivir su sexualidad y su cuerpo de forma libre y contraria a esta designación medica, deberá sufrir las consecuencias que la sociedad imponen a aquellas personas que no se someten a su voluntad, dejara de ser por lo tanto ciudadano/ciudadana o vivir la condena de tener dos identidades.
Esto es lo que ocurre con gays, lesbianas, camionas, transgéneros, intersexuales, transexuales, entre muchas otras personas que viven identidades sexuales diversas a las de hombre y mujer o se reconocen dentro de estos géneros sin ser aceptados por la sociedad exponiéndose a las peores humillaciones sociales y penas auspiciadas por la iglesia y el estado; no pueden ser cristianxs porque dios es cómplice con la ciencia heteronormativa, no pueden ser ciudadanas porque tienen pene, no pueden ser ciudadanos porque tienen vagina, no pueden siquiera ir a un baño público porque hasta estos recintos están diferenciados sexualmente siendo, según Beatriz Preciado, verdaderas cabinas de vigilancia de género en donde, ante el más mínimo atisbo de duda, la sanción social discriminadora cae como la peor de las sentencias, expulsando del lugar (en el mejor de los casos) al individuo que no encaje.
Es sabido además el carácter homofóbico de ciertos grupos de fanáticos de ideología Neonazi, que se ensañan con las trabajadoras sexuales travestis, cometiendo múltiples y horrendos crímenes en contra de ellas, que en muy pocos casos han terminado en sentencia para los culpables.
No es de sorprender entonces, el carácter discriminatorio que una fecha como ésta pueda adquirir, sabiendo que estaría fuera de toda lógica incluir en este día de
Ciertamente las flores no están reservadas para ellas, ni siquiera para ciertas mujeres que siendo sexualmente compatibles con el patrón, han perdido su calidad de mujeres por ser “pecadoras” o “delincuentes”.
Son las mujeres olvidadas, aquellas que no saldrán en ningún recuento conmemorativo oficial, que no serán protagonistas de ninguna celebración -ni menos reconocimiento- relegadas y reducidas a la categoría de indeseables, estas mujeres caminan en las sombras y para ellas no hay derecho alguno que valga, pueden ser violadas, asesinadas, humilladas, encarceladas, torturadas y olvidadas. Aquellas, son mujeres que aun sintiéndose como tales, no podrán jamás serlo en libertad, porque ni siquiera tenemos libertad para ejercerla en nuestro rincón más intimo, porque la medicina y el estado son amos y señores con atribución para decidir nuestra sexualidad según sea su voluntad, inclinación política o creencia religiosa.
Aquellas, no son siquiera personas, puesto que, al no ser reconocidas ni siquiera como mujeres, sólo pueden llegar a tener el estatus de animales, puesto que, reconociendo que en esta sociedad la mujer esta varios peldaños mas abajo que el hombre en cuanto a derechos, es como diría Lennon “el negro del mundo, el esclavo de esclavos”, ¿Qué resta para aquellas que ni siquiera son reconocidas como mujeres?.



